El granate es un cristal muy conocido y utilizado especialmente en joyería. Aunque recibe su nombre de la variedad de color rojo, también los podemos encontrar en amarillo, marrón e incluso verde. Podemos aprovecharlo en meditación para activar y limpiar nuestras energías.
Abre nuestro canal intuitivo, limpiándolo para permitirnos escuchar la voz divina que hay en nuestro interior.